miércoles 25 de febrero de 2009

Borrón y cuenta nueva

Estoy de vuelta a Corea después de haberme tomado unas merecidas vacaciones tras 4 años estando de manera continuada (a excepción de las navidades y viajes esporádicos a Japón y China) en Seúl. Las vacaciones han sido de tres meses, que he pasado en compañía de familia y amigos en España. Me han sentado muy, pero que muy bien. Me han servido para desconectar del rollo asiático en el que estaba totalmente sumergido, han sido una verdadera bocanada de aire fresco.
En estos tres meses he tenido tiempo de hacer algunos viajecitos, uno con mis padres, hermanas y Kyol por Gerona, otro con Kyol por andalucía (granada, córdoba y sevilla) y el último para visitar a una ex alumna de la academia donde doy clases, Yani, que está estudiando en Santiago de Compostela. En este último viaje tuve la suerte de poder contar con Oriol, un amigo de toda la vida que se apuntó a venir conmigo para galicia, visitamos y nos pateamos de arriba a abajo Santiago, Finisterre, Muxía (con huracán incluido), Vigo y Porto. Muy recomendable cualquier de los sitios que he visitado en las tres zonas, espero tener la oportunidad de volver algún día.
Llevo ya dos días en Seúl, me ha chocado mucho el caos del tráfico y la contaminación del aire. El tráfico no lo recordaba tan loco ni congestionado, eso me desesperó el primer día al llegar, ya que después de un montón de horas en avión para llegar aquí y unas ganas terribles de llegar a casa y descansar (nunca he podido dormir ni un minuto en avión) tuve que pasar dos horas y media atrapado en un atasco gigantesco un martes a las 12 del mediodía, no quiero ni imaginarme lo que será en hora punta...
Y el aire, quizás tras cuatro años ya me había acostumbrado, pero me ha sorprendido encontrar que tengo algunos problemas respiratórios, que he notado especialmente en el gimnasio. Ir al gimnasio a diario es una costumbre que he cogido en Barcelona, posiblemente gracias a que por la mañana todos los colegas estaban currando, y tuve que buscar algo que hacer, una costumbre que pienso mantener.
El martes nada más llegar a casa salí a comer algo con Kyol. Evidentemente, mi opción no fue ninguna comida picante, comida que en realidad no he extrañado lo más mínimo. Fuimos a un restaurante que tenemos a cinco minutos de casa, bastante decente i económico. Me decanté por Bulgogui (불고기) que consta de carne marinada de ternera cortada en tiras muy finas, cebolla, pimento verde, ajo, zanahorias, setas, salsa de soja, salsa de sésamo, bastante azúcar, sal y lechuga. Se cocina en una parrilla que se pone en la mesa, y es uno de mis platos favoritos de la comida coreana, en vez de ser picante, tiene un regusto dulce que lo hace muy agradable al paladar.
Después de comer volvimos a casa, y Kyol tuvo que irse a dar clase mientras yo me quedé en casa deshaciendo la maleta entre cabezada y cabezada. Tras volver Kyol de sus clases estuvimos hablando y me puso al día de muchas cosas que han pasado por aquí, la verdad es que me encanta la forma que tiene Kyol de explicar historias, disfruté mucho con ella.
A las 23 nos fuimos a dormir, para despertarme yo a las cinco menos cuarto de la mañana (cosas del Jet Lag) y salir a comprar algo para preparar el desayuno. Al rato de haber desayunado salimos juntos de casa, Kyol fue a dar clases otra vez y yo fui para la academia, donde me reencontré con los profesores y preparé las clases de la próxima semana. Me llevé una grata sorpresa al ver que mi horario está montado de tal manera que trabajaré sólo tres días a la semana, miércoles, jueves y sábado, aunque conociendo cómo es la academia todo puede cambiar hasta el último momento, pero pinta bien, parece que tendré bastante tiempo libre para hacer lo que me plazca e intentar buscar clases privadas.
Comí con un par de profesoras con las que tengo más relación (Angelica y Gisele) y con las que suelo beber por Hongdae y volví para casa, donde me pegué una siesta de un par de horas. Me despertó Kyol por teléfono para decirme que me estaba esperando con HuangLei, un amigo Chino al que teniamos que despedir porque hoy sale de Corea para vivir en Japón. Cenamos con el, y vuelta al sofá a hacer el vago mientras Kyol se marcaba una maratón de tres horas ininterrumpidas jugando a la PSP, está enganchada a un juego que se llama LocoRoco es un juego muy muy simple, pero altamente adictivo.
A la una ya estabamos en la cama. Me he despertado a las siete menos cuarto, he preparado el desayuno y he hecho algunas partidas a Poker en Internet, mientras esperaba que Kyol se levantara. Hemos visto un poco la tele juntos y Kyol ha tenido que salir otra vez a dar clases. Me he quedado viendo The Wrestler , película que me ha gustado bastante. Al finalizar la peli me he ido al gimnasio (está a menos de un minuto de mi casa) donde he estado un par de horas, y acabo de volver a casa.
Ahora, quizás tras ver otra peli, vaya al banco a cambiar algunos euros que me sobraron en barcelona al banco y al mercado tecnológico de Yongsan a comprar un disco duro externo (el de 250gb se me ha quedado pequeño). Por la tarde quedaré con un amigo y si me quedan fuerzas iré a una fiesta donde un par de amigas españolas que corren por aqui pintarán unos graffittis.
A partir de ahora mi intención es escribir en este blog sobre los aspectos positivos de Corea, que necesito redescubrir. Intentaré escribir sobre aspectos curiosos de Corea. Hoy al ir al mercado tecnológico de Yongsan tomaré algunas fotos y mi siguiente post sera sobre ese mercado

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!
Soy coreana de nacimiento que vive en España, me he tropezado con tu blog hace tiempo y te leo de vez en cuando.
Siempre he tenido curiosidad de saber cómo se siente un europeo en un país asiático, sobre todo en Seúl, la ciudad donde nací pero no la llegué a conocer realmente.
Volveré a leerte sobre el mercado que decías por visitarlo.
Saludos.

H.